
El 1 de julio de 2024 marcó el comienzo de este proyecto financiado por el Arts and Humanities Research Council «A Contracorriente: El cine kichwa de Alberto Muenala y RUPAI», parte de United Kingdom Research Innovation (UKRI). Me gustaría empezar dando las gracias a los evaluadores de esta propuesta por considerar que el proyecto propuesto mereciera ser considerado.
Durante los próximos 24 meses, el objetivo principal de este proyecto de investigación es proporcionar el primer estudio detallado y crítico de la aparición del cine runa-kichwa en la zona de Otavalo, centrándose en el trabajo pionero de una de las primeras y más longevas organizaciones cinematográficas dirigidas por personas de pueblos y naciones originarios de Abya Yala (o América Latina), RUPAI, organización que ha sido dirigida por el director y productor de cine kichwa Alberto Muenala junto con otrxs miembrxs de su familia y comunidad. Es la relación y confianza que he construido con la familia Muenala-RUPAI en los últimos cinco años lo que ha hecho posible la propuesta de este proyecto, por lo que también quiero agradecerles su confianza para llevar a cabo esta investigación.
Los objetivos de este proyecto son, ante todo, documentar la historia y la influencia de RUPAI en un movimiento cinematográfico emergente liderado por personas de pueblos y naciones originarios en Abya Yala (y más concretamente en el cine kichwa de la región de Imbabura). Al centrarse en este caso concreto y considerar las perspectivas de muchas personas diferentes que han participado en él, el proyecto espera plantear cuestiones críticas que son fundamentales para el estudio de la producción cinematográfica de las primeras naciones de Abya Yala. ¿Qué significa, por ejemplo, centrarse en la obra de un cineasta-auteur, cuando consideramos que se trata de una producción cinematográfica que se establece principalmente como comunitaria? ¿Cómo concebimos el papel político que desempeña el cine en el activismo comunitario y cuáles son sus limitaciones? ¿De qué manera las nociones de producción comunitaria están atravesadas por condiciones de producción que no se prestan necesariamente a procesos comunitarios, o por intereses individuales o de grupo? ¿Cuáles son las condiciones que hicieron posible el surgimiento del cine kichwa-runa y qué significa esto para lxs involucradxs? ¿Representa algunas voces o visiones por encima de otras? ¿Cómo entender las influencias de la diversidad étnica, cultural, lingüística, de clase, de género y sexual en dicha producción cinematográfica, y cuál es su relación con la renovación de las prácticas culturales y la comprensión de lo que significa ser kichwa hoy? Estas preguntas, entre otras, informarán la dirección que tomará la investigación, en lo que se espera que así proporcione algo más que una visión histórica de este movimiento y organización cinematográficos. Al mismo tiempo, el proyecto de investigación pretende nutrirse activamente de las voces y puntos de vista de los cineastas y otras personas implicadas para dar forma a sus objetivos, y así preguntarse cómo el proceso de investigación puede aliarse con los intereses políticos y culturales de esos activistas culturales en lugar de reproducir las relaciones jerárquicas tradicionales entre la producción de conocimiento académico y sus «objetos».
En ese sentido, estoy muy orgulloso de poder lanzar la página web del proyecto con el apoyo del trabajo artístico digital del diseñador gráfico David Gramal, residente en Otavalo y propietario de Grama Estudio Creativo. Hablamos juntos sobre el concepto de diseño, sabiendo que yo quería reflejar algo de la vitalidad y complejidad de la cultura kichwa, evitando al mismo tiempo una especie de apropiación cultural. Le había sugerido a David que incluyéramos una cámara y los ojos del Aya Huma, una figura espiritual central en las importantes celebraciones del Inti Raymi (figura que RUPAI también utiliza para su propio logo). Al centrarme en los ojos, le expliqué, quería reflejar la idea de una visión cinematográfica que procedía y proyectaba la visión de los pueblos cuyas historias y cuentos informaban la producción cinematográfica que quería investigar. Con esta vaga idea de lo que yo esperaba, David montó algo que yo nunca habría imaginado: un tapiz digital que entretejía la cosmovisión kichwa al tiempo que reflejaba la historia de RUPAI.

Con el volcán Imbabura de fondo, lugar sagrado y deidad que da nombre a la región, David retrata la dualidad del sol (Inti) y la luna (Killa), que refleja a su vez la dualidad del hombre y la mujer, reflejada por los dos cineastas frente a frente con vestuario tradicional kichwa (que, para quien los conozca, tienen un parecido asombroso con Alberto y Frida Muenala, padre e hija y cineastas cruciales del equipo-familia de RUPAI). Los ojos del Aya Huma miran por encima de las ondas en forma de arco iris que reflejan los colores de la bandera andino-indígena, la wiphala, pero también evocan el título del proyecto de investigación en español «contracorriente». En la frente o el tercer ojo del Aya Huma tenemos una chakana, un importante y antiguo símbolo andino, que también proporciona el diseño para el marco de este tapiz digital. Por último, el maíz y los colibríes añaden más simbolismo andino a la composición. Como me dijo David durante el proceso de diseño, las corrientes de las olas de color wiphala «representan cómo nuestra cultura sigue fluyendo sin fin como las aguas de un río». Me conmueve profundamente su esfuerzo con esta ilustración digital y me gusta imaginar que, tal vez, su inversión en una obra de arte tan poderosa refleja su sensación de que hay algo que merece la pena en lo que este proyecto espera recuperar. En mi opinión, las cámaras de los dos cineastas kichwas se funden con el tapiz, convirtiéndose en una herramienta más en las artes del patrimonio cultural kichwa, del mismo modo que el propio diseño de David Gramal presenta un giro moderno a prácticas culturales cuya herencia cultural es milenaria.
El uso del trabajo artístico y la visión de David Gramal y su estudio forma parte de un enfoque que se ha integrado en el diseño de este proyecto de investigación. Constituye lo que espero que pueda considerarse un enfoque respetuoso del estudio crítico de la producción cinematográfica de Abya Yala, que pone en primer plano las voces y visiones de los pueblos de las primeras naciones y, al mismo tiempo, trata de no eludir la cuestión de mi propia responsabilidad como investigador basado en el Norte Global y mi obligación ética de ofrecer un relato crítico de esta historia cinematográfica. Parte de este esfuerzo incluye basar mi investigación en entrevistas con diversos actores que han participado en el proceso histórico de RUPAI, y espero que muchas de estas entrevistas, con el permiso de lxs participantes, se publiquen en este sitio web en los próximos meses. También se refleja en el propio título del proyecto. «A contracorriente» era una expresión utilizada por lxs primerxs miembrxs de RUPAI para describir su activismo político y cultural. La frase surgió de una serie de entrevistas iniciales con Alberto Muenala que constituyeron el trasfondo de este proyecto y que publicaré en el sitio web en las próximas semanas.
Así pues, con el deseo de poner en primer plano las voces de quienes habían promovido este activismo cinematográfico, inicié el proyecto con un viaje a Ecuador como parte de un estudio de campo entre julio y agosto para conocer y conversar con lxs mismxs cineastas, actores y otras personas importantes de los equipos creativo y técnico. Mi estancia superó mis expectativas. Pude establecer allí muchos contactos importantes, conversar casi a diario con la familia Muenala, realizar dieciséis entrevistas (y espero que más en línea en los próximos meses) y consultar archivos en la Cinemoteca Nacional, la Casa de la Memoria de la CONAIE y la colección privada de RUPAI. Por el camino, tuve el privilegio de poder participar en varias actividades culturales que me recordaron lo vibrante y activa que es la escena política y cultural kichwa en Imbabura. De estos contactos y conversaciones surgió el material gráfico de este sitio web. Pero, sin duda, uno de los momentos culminantes de mi estancia fue poder ayudar a organizar una muestra comunitaria de las películas de RUPAI en la plaza central de la comunidad de Peguche, a las afueras de Otavalo. Daré más detalles sobre estos eventos y actividades en un próximo post. Por ahora, me gustaría reiterar mi agradecimiento a todxs lxs que me acogieron y estuvieron dispuestxs a conversar conmigo y abrirse a mí, este desconocido de una tierra extranjera, y por supuesto al Taita Imbabura y Mama Cotacachi por haberme permitido un pasaje seguro en sus tierras.
